Entusiasmo

6 junio, 2012

Foto © Aina Climent Belart

Foto © Aina Climent Belart

 “La primera manifestación de la presencia de Dios consiste en un sentimiento de paz inefable, que luego se transforma en un gozo humanamente inconcebible. Una vez que hayas establecido contacto con la Fuente de la verdad y de la vida, estarás fluyendo en armonía con el universo. Al encontrar a Dios en tu interior, lo encontrarás también a tu alrededor, en todos los seres y en todas las circunstancias”. Yogananda.                                                                                                                           

La palabra entusiasmo se deriva del término griego enthousiasmos (“en” + “theos”), que significa “estar en Dios” o “estar en lo divino”. Entusiasmo es una exaltación del ánimo por una causa que inspira admiración, fervor o pasión. Un fuerte impulso, una adhesión vehemente hacia algún sueño, no importa si para ello es necesario mucho esfuerzo o empeño.

 La idea es que cuando nos dejamos llevar por el entusiasmo un dios entra en nosotros y se manifiesta, como ha sucedido siempre a artistas, escritores, poetas, maestros espirituales y enamorados. Son personas que parecen poseídas por la divinidad, que viven y pueden trasmitir esa inspiración. Entonces la vida parece que cobra su verdadero sentido.

 Arrebato, éxtasis, inspiración divina. El eneatipo uno sexual del eneagrama parece “poseído” por esa vehemencia en su hacer y manifestarse, una pasión, determinación  o impulso que encontramos en los templarios y en la Santa Cruzada. Mi padre era el entusiasmo personificado, siempre se absorbía y entregaba a algún proyecto que le apasionara, fuera de tipo intelectual, social o manual, especialmente jardinería.

El entusiasmo es un estado de fe y afirmación de uno mismo, es energía en acción y capacidad de transformación. No podemos esperar a que las cosas mejoren solas, tenemos que ser “el cambio que queremos ver en el mundo”. La situación global apremia a ello. Cada uno en su ámbito puede entusiasmarse, ilusionarse  e implicarse por un cambio social, buscando el bien común puesto que nada de lo que sucede nos es ajeno.

Hoy más que nunca hemos de indignarnos y al mismo tiempo entusiasmarnos con el cambio de paradigma y con la oportunidad que esta crisis global encierra. Sea en el contexto laboral, grupos y redes sociales o en grupos espirituales entusiasmarnos con la certeza de que podemos servir a la vida y transformar la realidad.

A veces tenemos proyectos que nos apasionan, que nos mueven e impulsan a saltar de la cama cada día, otras parece que los dioses nos hayan abandonado, no sentimos su presencia ni su soplo inspirador. Hemos de soltar la negatividad, el miedo, la falta de confianza…. e invocar a los dioses para que vuelvan a habitarnos y nos inspiren para volver a ilusionarnos con la vida. Desarrollar la confianza en la bondad original todos los seres. Tener confianza en que no importa lo que suceda, no importa cuán incomprensible o doloroso pueda parecer una circunstancia, detrás siempre existe una lección escondida, un beneficio oculto.

En efecto, hay etapas en las que el entusiasmo brilla por su ausenta; es necesario rendirse, arrodillarse y manifestar: “Hágase tu Voluntad”. Rendir el ego, la ilusión de control, la vanidad, la arrogancia, el egocentrismo, la intolerancia, los intentos de manipular la realidad. Nos hacemos humildes y sonreímos. Reconectamos con el alma, dejamos que ella nos guíe y somos Uno con la voluntad divina. Rendimos la pequeña voluntad para reconciliarnos con la Gran Voluntad.

Asentimos al misterio sin intentar comprenderlo, nos inclinamos ante el destino y las circunstancias tal y como son, nos rendimos a sus demandas para servir a la Vida en sus propósitos aunque no encajen con los nuestros, al servicio de algo más grande, al servicio de una Voluntad Mayor. Inshah allah.

Nos dejamos morir para renacer, para volver a sentir que los dioses nos habitan. Hay dioses para cada mujer, igualmente hay dioses para cada hombre. Athenea, Artemisa, Perséfone, Kali, …Apolo, Zeus, Hades y Dionisio. A éste último invoco hoy, dios de la entrega, el placer y el instinto.

Texto original © Ascensión Belart.

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POEMA A DIONISIO por Claudio Naranjo

 ¡Oh, hijo del fulminante padre de los dioses y de Dione, y que tanto anheló la contemplación suprema que fue aniquilada hasta hacerse fuego y cenizas!

¡Divino Dionisio que habrías sucumbido mucho antes de nacer si tu padre no te hubiese incubado en su generoso muslo! Oh, Dios sufrido, paciente y supremamente meritorio que sólo llegó a unirse a los Olímpicos tras una vida divinamente estipulada de adversidad.

¡Oh, tu que pasaste todas la pruebas viajando a través de la locura y de la muerte. Tú que le enseñas a los mortales la vía del renacimiento y de la salud a través de tu ejemplo!

Quiero celebrar tu libertad emancipatoria, tu sacralidad animal y tu ebriedad sagrada.

Libéranos e infunde en nosotros el don de la entrega, para que podamos disolver nuestras pequeñas mentes limitantes cotidianas y recuperar así nuestra verdadera estatura. Libéranos del mal de la acusación del noble animal que somos, sin el cual nos tornamos en fantasmas castrados, seres destructivos y estériles.

Devuélvenos, dios de la humanidad, el don de la amistad hacia la serpiente y la pantera, y el toro, y el águila y el macho cabrío con sus grandes cuernos y testículos que los pretendidos imitadores de Cristo tomaron como emblema del demonio para poder proyectar en él sus culpas y sacrificarlo.

Devuélvenos, Dios de la humanidad, la inocencia de la naturaleza y de lo natural. Devuélvenos nuestra naturaleza instintiva y la valoración del placer  más allá de la culpa y del desprecio.

Te celebro, Dios de la danza, con el don de mi entusiasmo y el ofrecimiento de la sangre de mi espíritu para tu empresa de convertir a una humanidad pálida en un mundo danzarín, y con mi júbilo celebro tu alegría para que su potencia fortalecida pueda soportar la fricción con una humanidad triste.

Y celebro también, Dios de la celebración, la celebración misma. Y, en su corazón, el amor a la vida.

 

 

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