¿Dónde estás?

31 enero, 2013

villa-fortezza

¿Dónde estas? ¿Dónde estás, emocionalmente hablando, en estos momentos de tu vida? ¿En que lugar del camino estás situado/a? Si pudieras dar unas coordenadas del punto de tu momento vital y la perspectiva en la que te encuentras, cuales serían? ¿En que película te hayas inmerso/a?

ZONA 1, posibles respuestas: Estoy perdida, atrapada sin salida, estoy lamiéndome las heridas, enganchada a mi teléfono móvil, apegada a alguien que se fue. Estoy engañando, engañándome, abandonándome a mi mismo, pasando el rato, culpando a otros del sin sentido de mi vida. Estoy intentando cambiar a alguien, intentando que alguien me ame, perdiendo el tiempo con pasatiempos diversos, estoy idealizando a alguien, seduciendo, evadiéndome de la realidad. Estoy confusa, ansioso, deprimida, colgado de una situación que sucedió hace años. Estoy montándome una película de miedo, una película de amor, fantaseando, maltratándome, haciéndome mala sangre. Estoy en tierra de nadie, entre dos aguas, en el cuento de la cenicienta, peleándome con mi madre, comiéndome todo lo que pillo, tirándome a todo lo que se me pone delante, intentando agradar a todo el mundo, huyendo de mi misma, estoy en una relación destructiva…

Estoy desconectado de mi cuerpo, desconectada de mis verdaderas necesidades, escondiéndome del mundo, protegiéndome de sentir hasta asfixiarme. Estoy en una huida hacia delante, llenando mi vacío con dulces, intentando cambiar el pasado, rechazando lo que es y lo que fue. Estoy viviendo mis dramas, tocando fondo, regodeándome en mi malestar, buscando ser visto, ser aceptada, tratando se mostrarme super woman, blindándome a la vida. Estoy victimizándome, castigando y maltratando a otros, viendo el mundo desde la barrera, manipulando al personal, justificándome, ocultándome…

Ando buscando reconocimiento, estoy autoexigiéndome, estoy tratando de ocultar mis miedos, angustiándome a  mi mismo, sentada en una la montaña rusa, sentada ante un polvorín. Estoy perdiéndome en los otros, tratando de que me quieran por lo que les doy, anulándome a mi misma, dejándome la piel para que me valoren. Estoy luchando contra el mundo, castigándome, intentando complacer a otros, tratando de no molestar, buscando ser vista, intentando que parezca que no me importa que me vean. Estoy tratando de destacar, machacándome por no ser perfecto, deambulando, controlando,  viendo pasar la vida, sin implicaciones emocionales, añorando lo que no tengo, estoy perreando, rescatando a alguien, esperando que me rescaten, sacrificandome…

Unas coordenadas y una perspectiva muy diferente serían, ZONA 2: Estoy tratando de encontrarme, aprendiendo a estar sola/o, aprendiendo a estar conmigo, conectando con mis necesidades, conectando con mis sentimientos, aprendiendo a cuidarme. Estoy donde estoy, donde quiero estar, con quien quiero estar. Estoy aquí y ahora, poniendo limites, aprendiendo a llevar las riendas de mi vida, tomando conciencia de mis condicionamientos, de mis inercias y automatismos. Estoy haciendo la vida que quiero, estoy aquí, conmigo, escuchándome, abrazando a mi niña/o interior, acogiendo mis miedos, acunando mi ansiedad, estoy abriendo mi corazón al amor…

Estoy haciendo yoga, haciendo tai chi, bailando, riendo, estudiando, meditando, plantando hortalizas, estoy afrontando situaciones que temo, buscando un equilibrio interior. Estoy autoafirmándome en el trabajo, aprendiendo a aceptarme como soy, aceptando lo que siento, aceptando lo que hago aunque no me guste, viendo que esas cosas que no me gustan de los demás también son mías. Estoy aprendiendo a respetarme, aprendiendo a respetar a otros, dándome cuenta de cómo me violento cuando me exijo la perfección, disfrutando del día a día. Estoy expresando mi creatividad, aprendiendo a tocar un instrumento, estoy mirando al cielo, conectada con mi alma, con mi instinto salvaje, ocupándome de hacerme feliz…

Estoy haciendo las paces con partes de mi misma, ilusionado con mi vida, dejando de pelearme conmigo y con los demás, en la búsqueda de mis sueños. Estoy apostando por mi mismo, invirtiendo en salud física y emocional, inmerso en mi proceso de duelo, dejando de perseguir a un hombre que huye de mí, discerniendo entre lo que me gusta y lo que me conviene. Estoy dándome cuenta de cómo busco la confrontación, de cómo evito la confrontación, de lo que me cuesta autoafirmarme frente a otros. Estoy tomando decisiones,  asumiendo responsabilidades, soltando lastre, dándome cuenta de que modo colaboro en relaciones insanas. Estoy haciendo realidad mis sueños, inmersa en proyectos creativos, haciendo estiramientos, abierta a la inspiración. Estoy contenta, alegre, feliz de la vida, disfrutando de la maternidad, escuchando mi corazón, generando confianza, aprendiendo a amar sin condiciones, dando gracias…

¿Dónde estás tu cuando estás confuso, perdida, desorientada, deprimido, enfadado?

¿Dónde estás cuando te abandonas? ¿En que película te gustaría estar?

Estamos bien en nuestra piel cuando nos encontramos situados en el presente con un pasado limpio y un futuro claro. Un proceso terapéutico consiste en pasar de la zona 1 a la zona 2, revisar, recolocar, reordenar, limpiar, aceptar y soltar el pasado. Salir de la zona de confort de lo conocido (la propia neurosis) para adentrarnos en lo desconocido, lo nuevo, la zona de la creatividad. Es necesario atravesar los miedos y transformar las creencias limitantes con confianza y perseverancia. Para empezar a caminar por la vida ligero de equipaje, tomando conciencia del momento presente, estando despierto aquí y ahora, con un corazón abierto y compasivo mirando hacia un futuro despejado.

Tal vez alguien se pregunte si hay ZONA 3. Sí, eso es seguro, y estos senderos al alma son una invitación a adentrarnos en ella. Es donde sentimos la magia y el fluir de la vida, donde acontecen las sincronías y los milagros, donde nos sentimos unidos a todo lo que nos rodea con un corazón desbordante de amor y gratitud. Es dónde tenemos una fe ciega en la vida y confiamos plenamente en el trascurrir de los acontecimientos. Es cuando no tenemos necesidad de juzgar, aceptamos a los otros tal como son y sentimos que la vida es un calidoscopio de experiencias de aprendizaje. Cuando nos sentimos inocentes y sabemos a ciencia cierta que el universo nos sostiene. Cuando sabemos que somos un milagro y estamos en estado de Gracia permanente. Cuando nos sentimos llevados por la fuerza del Espíritu. Cuando fluimos, jugamos, nos regocijamos y disfrutamos la incertidumbre de la vida. Donde ya no sentimos miedo ni actuamos desde las barreras defensivas y sentimos Amor en toda su plenitud.

 Texto original © Ascensión Belart.

Los contenidos y artículos de este blog están protegidos con derechos de autor “Copyright ©” se pueden reproducir o publicar en Internet siempre que se ponga la referencia de la autora y el lugar de procedencia.
Anuncios

Me gustará saber tu opinión. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s