La noche oscura del alma

17 abril, 2014

 © Aina Climent Belart

© Aina Climent Belart

 “La cueva oscura donde temes entrar es donde está tu tesoro”.

Joseph Campbell

En el transcurrir de nuestra existencia es ineludible que vivamos situaciones de pérdida, separaciones o muertes de seres queridos que dan como resultado crisis mayores o menores, dependiendo de la índole de la pérdida y el grado de egocentrismo de la persona. Estas circunstancias y experiencias vitales donde se derrumba la estructura egoica son como un tsunami emocional en el que predominan los sentimientos de vacío, miedo y soledad, así como de aislamiento, indiferencia, pérdida de energía y sentido.

La noche oscura del alma es una iniciación espiritual, un tiempo de incubación para que la crisálida se convierta en mariposa. Una desintegración para que se dé la transformación que nos lleve más allá de nuestro horizonte. Thomas Moore dice que hemos de aceptar la noche oscura y vivir en consonancia a ella porque el alma se alimenta de la oscuridad tanto como de la luz. La bajada al mundo subterráneo nos conecta con lo profundo y oscuro, nos conduce al vacío de nuestro ser, hacia una transformación y renovación.

Hay noches oscuras del alma y descensos a los infiernos ineludibles. En esos casos hay que tomar la determinación de permanecer en ese espacio desierto y solitario, estando presentes ante el vacío. Entonces puede emerger un vacío fértil, una presencia total que nos libera. En este sentido, dijo Jung que la oscuridad y el caos preceden siempre a una expansión de la conciencia.

 El crecimiento personal no es un proceso lineal, controlable y progresivo. El alma se hace visible, se manifiesta y madura con el descenso a lo oscuro. Es un proceso necesario para aprender a vivir desde el alma, en lugar de desde la tiranía del ego, con menos certezas sobre las cosas y más en contacto con las intuiciones y las emociones. Hemos de rendirnos y dejar que el dolor nos pula, nos forje, purifique y transforme en su fuego alquímico. El alma se nutre de la noche oscura. Es gestación para renacer, una oportunidad para recuperar la conexión con la esencia, frente al control del ego y la fuerza de la razón. En algún momento hemos de transitar también las sombras, los valles lúgubres y sombríos de nuestro espacio interior. Y el lugar del desierto donde encontrar la propia fuerza y verdad.

 Las crisis nos invitan a dar espacio al alma, a vivir en el alma, a expandir los límites que la definen, a confiar en ese nivel profundo de la existencia. La vida se empeña en transformarnos, no nos queda más remedio que rendirnos a ella, alinearnos con la Gran Voluntad. Deponer nuestro sentido de importancia personal, y dejar morir las estrategias y posicionamientos del ego, que pretende que la vida se adapte a sus deseos y requerimientos.

 La resistencia a la noche oscura es más dolorosa que ella misma, es instalarse en un estado defensivo y estéril. La oposición a la realidad tal como es nos debilita. Tratar de evitar el sufrimiento inevitable solo genera más dolor. Ahora bien, podemos aliviar la pesadumbre y el dolor sin negarlos ni tratar de huir de ellos. Es bueno darse un respiro de tanto en tanto, entrar y salir del escenario, relajarse un poco, reírse de uno mismo. Las lágrimas son muy necesarias, alivian la tristeza, la frustración y el dolor, y también disuelven las defensas egoicas, diluyen la máscara y la coraza del ego.

Las pérdidas y las crisis tienen la misión de revelarnos que somos Alma, que la vida es misteriosa y sabe mejor que nosotros lo que nos conviene, aunque no nos lo parezca, que Dios tiene otros planes para hacer que nuestra alma resplandezca. En algún momento hemos de abandonar la omnipotencia infantil, la ilusión de control, nos tenemos que arrodillar y aceptar la voluntad divina. En la noche oscura accedemos al mundo de nuestras sombras para explorar esa parte oscura, desconocida, rechazada, no transitada de nuestra alma, que es también nuestro potencial. Solo queda rendirse al movimiento interno de realización personal, acunarse, esperar y confiar. En la medida en que asintamos, nos rindamos y cooperemos con ese movimiento hacia las profundidades antes saldremos del abismo.

La noche oscura es un viaje sagrado, iniciático, solitario. Es el viaje del héroe. Únicamente cuando nos vemos obligados a abandonar la zona de confort de “lo conocido” y atravesamos las profundidades de lo desconocido descubrimos nuevos recursos personales. La noche oscura es un vacío fértil, la fuerza misteriosa de la diosa negra Kali, la gran madre, amante y devoradora. Kali es la diosa hindú de la transformación: destruye para crear, crea para destruir. Representa el ciclo Vida/Muerte/Vida. Destruye la pequeña voluntad, el orgullo, el egoísmo y todo sentido de ser “importante” y “especial” para crear un nuevo estado de conciencia. Porque la emergencia de lo nuevo conlleva la muerte de lo viejo.

En la enfermedad el alma se revela, obliga a replantearse el discurrir de la vida. Es el momento de ponerse en cuarentena: un tiempo de recogimiento, de conexión con uno mismo para revisar la propia vida, un tiempo de autogestación y transformación. El ascenso comienza con el descenso a las profundidades y al caos, en los abismos insondables. Hay que adentrarse en el oscurecimiento y permanecer con paciencia y sin intenciones en el no saber, confiar en el inconsciente, algo a lo que el ego se opone y que es precisamente el germen de lo venidero. Muchas personas que han pasado una enfermedad grave saben hasta qué punto ha sido significativa y ha transformado su vida. El remedio, la cura para el alma es precisamente la enfermedad.

Foto © Aina Climent Belart © Aina Climent Belart

En el caldero alquímico de las pérdidas y las crisis la identidad egoica se derrite, se funde. La función de las crisis y las pérdidas es destruir la pequeña voluntad para permitirnos reconciliarnos con la Gran Voluntad. Inshah Alah, hágase tu voluntad. Nos sintonizamos con algo más grande. En el proceso se gana confianza en el Orden Superior que nos guía, luz y poder personal para transformar a otros. Nos convertimos en sanadores heridos y podemos realizar nuestra auténtica aportación a la vida. Estamos más vivos, presentes y conscientes.

 Algunas personas se transforman mediante el dolor y las crisis, otras se instalan en la amargura, la tristeza y la desolación, se abandonan en una actitud de víctimas. Las crisis y las pérdidas son las grandes maestras de la vida que nos colocan al borde del abismo. Podemos elegir entre ser aprendices, discípulos de la vida o víctimas. Si queremos ser aprendices hemos de permitir sus iniciaciones.

El fracaso es una experiencia imprescindible que nos ayuda a madurar, a ser humildes, mientras que el éxito continuado puede mantenernos en un estado de omnipotencia y superficialidad. Tenemos la opción de sufrir y lamentarnos o aceptar que las noches oscuras forman parte de la vida, y colaborar con lo inevitable para que sea una etapa creativa y enriquecedora. Buscar un significado positivo y afrontar la crisis de manera constructiva, preguntándonos: ¿Qué sentido tiene esto en mi vida?, ¿qué me aporta?, ¿qué parte de mí necesita y pide crecer? Hay infinidad de muertes y renacimientos en la vida. Es necesario rendirse y dejar que la vida nos transforme para acceder a nuevos niveles de conciencia. En algún momento veremos lo que atravesamos fue un peldaño más de esa larga escalera que nos conduce a la Luz de la conciencia.

 Desde hace casi veinticinco años tengo el privilegio de ser testigo de los procesos de crisis, cambio y transformación de numerosas personas. Vienen a verme asustadas, confusas, doloridas, desorientadas. Sé con certeza que son procesos sanadores de renacimiento para ir más allá de los límites. La pérdida siempre lleva consigo una ganancia. Hemos de dejar espacio para que emerja lo nuevo, aceptar la muerte de ciertos aspectos o viejas estructuras ya caducas y reconocer que las crisis son necesarias para el crecimiento y desarrollo de las potencialidades internas. El proceso de transformación se inicia cuando aceptamos que nos hallamos en un momento de cambio, al alinearnos, sintonizar y descubrir cómo expresarlo de forma creativa. Es bueno transformar el dolor en arte, en poesía, encontrar símbolos y metáforas que nos inspiren para reconectar con nuestra naturaleza instintiva e intuición.

 Las crisis son estados de transición, puntos de inflexión, momentos inciertos en los que existe una máxima tensión entre opuestos y a la vez se hallan cargados de fecundidad. Son en sí mismos momentos óptimos para el cambio. Las dificultades, tristezas, desafíos, conflictos y frustraciones nos configuran, son las experiencias que posibilitan el crecimiento y la evolución de la conciencia. Cada sufrimiento es una puerta que se abre a otro plano. El dolor y la pérdida cumplen la función de despertarnos a nuestra verdadera naturaleza primigenia, descubrir quiénes somos más allá de la máscara de la personalidad y los condicionamientos. Cuando muere el ego el alma resplandece.

El dolor, las adversidades, las renuncias obligadas a algunos sueños nos hacen humildes. Destruyen capas de orgullo, omnipotencia, vanidad, arrogancia y narcisismo; destruyen capas de egocentrismo, perfeccionismo, rigidez e intolerancia. La humildad se  forja en el fuego alquímico del dolor. Por medio de las crisis la coraza egoica se va resquebrajando, se vuelve más fina y trasparente, nos hacemos translúcidos y porosos a la vida. El reconocimiento del Alma de la que todos formamos parte surge a medida que el ego se va trascendiendo. El alma anhela la Unidad. Nos quiere unidos y vinculados en el Gran Alma. Unidos en un amor inclusivo que todo y a todos abarca. La noche oscura encierra la oportunidad de acceder a una verdadera espiritualidad al sentirnos uno con el otro, puesto que el otro es otro yo. La fuente de la compasión reside en reconocemos en los demás, al darnos cuenta de que hay una naturaleza semejante en todas las personas.

A través de las sucesivas crisis podemos acceder a la experiencia de humildad,  generosidad, paciencia, bondad, compasión, confianza, gratitud, amor incondicional, atributos que conforman la esencia de nuestra verdadera naturaleza. Ante las pérdidas, las crisis y el sufrimiento hay una necesidad de búsqueda de significado y sentido de la existencia. Surgen las preguntas: ¿Quién soy yo? ¿Qué hago aquí? El ámbito de la espiritualidad proporciona respuestas a nuestros interrogantes existenciales.

Texto original © Ascensión Belart.

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31 pensamientos en “La noche oscura del alma

  1. Hace ya 110 días que entré en una noche oscura del alma. Es tan mala como las pintan.
    Antes de ello todo era perfecto. Había tanto amor en mi que sentía que lo tenía todo, no es que me encantase algo, es que me resultaba hermoso. Había tanta belleza en las cosas que me sentía lleno… Incluso tenía insomnio porque estar tumbado a oscuras en mi habitación era tan apasionante y tan intenso que quería seguir viviendo eso antes que dormir.

    Pero, de la noche a la mañana, todo ese amor comenzó a irse, cada día que pasaba se iba un poco más. No lo entendía. Había trabajado intermitente soltando carga emocional para vivir así y de repente, todo se estaba yendo. Pasó poco más de un mes en terminar de desconectarme y sumirme en la sequedad total de los sentidos. Uno deja de sentir sus sentimientos, y pasa a notarlos. No hay felicidad, no existe la felicidad base, incluso olvida el como eran las emociones que en su día vivió. Pero anhela el amor que había dentro de él como no anhela nada en el mundo, y ese anhelo es tan profundo que duele, emocionalmente duele, y trae mares de lágrimas. Uno acepta, uno se desapega de ese amor, pero uno es consciente de que, sin el amor de la Presencia, o el Ser, o la parte de Dios que somos todos, o como queráis llamarlo, uno no es nada.
    Perdí hábitos, perdí amigos, perdí mi sonrisa, me desconecté del mundo y no me interesaba nada más que lo que me pasaba. La verdadera noche oscura del alma es vivir una desconexión de todo el hemisferio derecho, y ser sólo hemisferio izquierdo. Es ser sólo mente.

    Noventa días después del inicio de la noche, comencé a sentir otra vez. Pude volver a escribir y lo que escribía volvía a sonar bonito. No hay amor, no, pero cada diez días algo cambia en mi, y ahora puedo reposar en un estado de bienestar y positivismo ante lo que vivo en el presente.

    Sigue sin haber Presencia en mi, pero intuyo que pocos días me quedan para que se finalice el proceso de desconexión al que llaman noche oscura del alma.

    Para todos aquellos que lo viven: Al principio aceptar con amor todo el dolor, y calmar y templar la mente. Después, uno ha de aprender lo que es la confianza, la paciencia, y el desapego. Y guiaros por el corazón, él os dirá qué hacer.

    Y para todos aquellos que preguntan qué sucede en ella: Sólo hay dos noches oscuras del alma, la primera el Ser que somos se impregna por toda nuestra esencia, la segunda (Mucho peor que la primera), el Ser de todas las cosas se impregna por toda nuestra esencia.

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    • Muchas gracias Dani por tu valentía y generosidad al compartir tu experiencia. Adelante con tu vida! Un día no muy lejano darás gracias por estas experiencias duras y a la vez transformadoras. Te deseo lo mejor. Un fuerte abrazo ❤

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    • Uff Dani.. Sublimes tus palabras.. Se asemeja mucho a lo que estoy atravesando. Poder describir el dolor mas desgarrante es verdaderamente un don.. Yo solo lo expreso con lágrimas. Gracias Dani..

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  2. Como dice Dani tan oscura, terrible y solitaria como la pintan. Tremendamente llena de miedo y angustia. Un punto en el q no hay marcha atrás… te acompaña siempre. Ojala amanezca pronto pues son más de 500 días de gris y lluvia todos los días. Se pierden esperanzas, se dejan de sentir la creencias q antes te sostenían y se sumerge uno en una profundidad de la q uno siente q no puede salir. Parece que nada la apacigua y nada la calma y no parece haber nadie a quien acudir… estás tú solo contigo mismo enfrentando sin duda la peor versión de ti mismo, de la q siempre se había huido pero en la noche oscura no hay escapatoria, no hay a donde ir porque donde quiera que estés, como la sombra, siempre está contigo.
    Previo a la noche oscura, durante meses, me fue concedido el regalo de haber conocido la luz que yace más allá de la noche oscura, una luz que se instala en uno, una luz que no es de este mundo, una luz que es uno mismo y que es todo al mismo tiempo en una sincronía armoniosa con el flujo de la Creación… se percibe la Inteligencia que todo lo impregna y que somos todos… un gozo divino y esplendoroso, una luz desde la cual, como fuente de agua viva, fluye una alegría, un gozo, un amor y una paz fascinantes e inexplicables con palabras.
    Pero aun a pesar de esa experiencia, en medio de la noche oscura, se siente una flaqueza y desesperanza terribles q hasta esa experiencia ahora parece distante y nebulosa. Ojala amanezca pronto de nuevo, y que la Luz Inteligente q guía la Creación guíe también mis pasos… y haya aprendido mejor a dejarme llevar en sus manos, en el flujo de la Creación.

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  3. Siempre hay un nuevo amanecer, Badelian! Tenemos la experiencia de la noche oscura del alma y también la de la Luz, el Amor y el gozo. Ambas forman parte y son intrínsecas a la riqueza de nuestro `proceso evolutivo. Que la fuerza te acompañe!

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  4. Despues de una serie de tragedias y dolores en mi vida, me encuentro sumergida en la noche oscura del alma. Hace cinco dias hasta pensé en suicidarme porque no quiero vivir sintiendo semejante dolor y angustia. Antes de caer en este estado había alcanzado el gozo de conocer a Dios, a pesar de mis tragedias sentía que estaba conmigo y me dio consuelo. Desde hace por varios días empecé a sentír que aunque le orara no me iba a ayudar, despues de leer ayer algunos articulos pude darme cuenta que hasta Jesucristo y los mas grandes santos han caído en este abismo de temor y dolor. No me suicido porque estoy pidiendole a Dios que me saque de este abismo para dar testimonio a quienes lo sufren. Aun en medio de mi debilidad estoy rogandole a Dios dia y noche porque me saque de esta pesadilla, espero que un dia cercano poder escribir en este mismo blog mi experiencia de haber salido de esta horrible oscuridad. Bendición a todos y oren por mi.

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  5. Alí, todos vivimos etapas de Noche oscura del alma. Son tragos amargos y duros de pasar, sin embargo, se pasan, llega un momento que empieza a clarear y nos asombramos de vernos en otro paraje. El panoramá cambió, finalmente. Mientras, reza, pide ayuda, ruega y clama al Cielo por esa paz interior y esperanza que necesitas. Confía, sobre todo CONFÍA. Esto también pasará. Sostente, abrázate, acúnate, gime, ruega y vuelve a rezar. Y sobre todo, pide ayuda y expresa a tus familiares y amigos más allegados. Desde aquí, un fuerte abrazo y Luz en tu Camino.

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  6. Hola leyendo los comentario me di cuenta ,no lo entendía una mujer me dijo . confía dios va a transformar tus noches en día confía!!!! Y no entendía por que ese mensaje . ahora leyendo me doy cuenta que el no vivir y enserrarme en mi caja de cristal donde nada pasa es también un poco de oscuridad en el alma ,

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    • Elena, tal vez te encuentres encerrada en tu caja de cristal viviendo una noche oscura. Es bueno tomar conciencia de dónde nos encontramos para apoyarnos en nuestro Camino y darnos aliento para transformarnos interiormente, si es lo que necesitamos, para vivir la vida con el amor y plenitud que nos merecemos. Te deseo buen Camino.

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    • Todos pasamos por momentos asi en ocasiones. Siempre hay algo que se puede hacer… o parar y dejarnos caer, sin alimentar el malestar, claro está. Dejarnos estar en un estado meditativo, conscientes de la vida que pulsa en nuestro interior y el flujo del ir y venir de nuestra respiración. Sólo eso. Sentarse y sentirse, sin dar bola a los pensamientos que nos engañan (Mente: miente) y nos aniquilan como la carcoma. Como dice Moogi: ¿Porqué siempre estás dudando de la luz, y no de la oscuridad?

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  7. estoy impresionada. he cambiado mi optica.nada es como aparenta ser.Acabo de darme cuenta de cual es la enseñañza, puntualmente. Y ya mismo me pongo a trabajar¡ Ahora se, gracias a todos uds. donde estoy parada. Que bueno, que alivio…

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  8. Mi maestro dice : confiar, abrir, soltar.
    Lo cierto es que lo vengo haciendo y me encontrado con el dolor lacerante de la noche oscura del alma. Agradecida ,me convierto en curandera que sabe de heridas que no sangran y que palpitan en mi interior , visten llevan de luto .
    Los abrazo y bendigo a cada uno en suproceso.

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  9. La noche oscura del alma. Yo andaba buscando que nombre ponerle a tanto sufrimiento, miedo, angustia, desesperanza, deseos de morir, una soledad horrible, una tristeza espantosa. un llanto facil por todo. Enfermedades físicas y la peor de todas la enfermedad del alma. Dios cuanto te agradezco que me hayas ayudado a salir de todo eso horror que estuve viviendo. Por fin vi la luz al final del tunel y he venido recuperando fuerza física y fuerza espiritual. Casi muero de pena moral, y el Dios que para el nada es imposible me rescato y he surgido de nuevo como el ave fenix. Porque me senti hecha polvo la verdad que si. Pero Dios nuestro creador siempre esta con nosotros yo tambien senti su presencia de tanto llamarlo en mi auxilio. Hoy puedo decir que mi restauranción esta llegando poco a poco pero llega y me voy sintiendo mejor, gracias a ese padre misericordioso que nos ama sin condiciones.

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    • Gracias Sandra. Hay noches oscuras de las que parece que no se vaya a salir…pero se sale. Si uno se deja caer con confianza, aún a ciegas, si pide ayuda y clama al Cielo esa ayuda antes o despiués llega. A través de este proceso nos regeneramos y purificamos. Soltamos lastre y todo aquello que ya no nos sirve, girones del ego caducos. Algo se muere por nacer ❤ Entregarse al proceso y volver a NACER

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  10. Yo creo que es lo mas cercano a la muerte, o tal vez, el sufrimiento nos va limpiando el alma para que el día de nuestra partida, no dejemos nada pendiente y nos marchemos en paz. Y que el Señor nos espere con los brazos abiertos, porque ya nos hemos purificado antes. Gracias Dios por ser mi Padre amoroso por que nunca me dejastes sola y por el tiempo que tu decidas que yo siga en este mundo siempre me tengas agarrada de tu mano.

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