Sueños, transiciones, signos y señales

Peder Severin Krøyer

En estos últimos meses he gestado y dado a luz una nueva etapa, literalmente. La he creado desde mi conciencia, corazón y útero unificados. Y la verdad es que no ha sido fácil, ha habido muchos momentos en los que me he sentido sobrepasada y he necesitado recurrir a todo mi poder e integridad para llevar a cabo este proceso de transición. He procurado un cuidado exquisito en mantenerme conectada a la Fuente porque sentía que era demasiado. Ahora bien, en ese tiempo he experimentado la magia y las sincronías de la vida, he percibido y escuchado los signos y las señales que me han traído paso a paso a mi hogar, mi nuevo hogar. Sigue leyendo

Cambia, todo cambia

 © Aina Climent Belart                                                        © Aina Climent Belart

Entre las orillas del dolor y el placer fluye el río de la vida. Sólo cuando la mente se niega a fluir con la vida y se estanca en las orillas se convierte en problema. Fluir quiere decir aceptación, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va. Sri Nisargadatta Majarj

En estos últimos años el ritmo de la Vida se está acelerando vertiginosamente: todos estamos atravesando cambios significativos, transformaciones, pérdidas y mudanzas. Ciertamente, hay momentos para transformarse, para mudar de piel y dejar ir aquello que se ha terminado porque ya ha cumplido su función. Entonces, es tiempo de soltar y abrirse a una nueva etapa. Y en estas circunstancias me encuentro en los últimos meses.  Sigue leyendo

Hazte el amor a ti misma

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Gustav Klimt

Hay algo de instintivo y a la vez sublime en la capacidad de abandonarse al fluir de la energía sexual sin inhibiciones, en la descarga de la excitación sexual contenida mediante las contracciones y expansiones placenteras e involuntarias del útero y del resto del cuerpo. Se trata abandonar todo control y dejarse ir, sentir que el placer te transporta a otra galaxia, te saca de la realidad ordinaria y te lleva a un escenario en el que eres una estrella flotando en el Universo. Hacerte el amor a ti misma, enamorarte de ti y disfrutar de esa íntima conexión genera una poderosa y transformadora alquimia sexual. La alquimia de la sagrada unión de lo masculino y femenino interior. Sigue leyendo

Útero: el cáliz sagrado

Ryan McGinley

Ryan McGinley

 

Hoy en día a menudo hablamos de las heridas emocionales y de la conexión con el corazón, sin embargo desde hace tiempo crece el número de mujeres que estamos poniendo el foco de atención en el útero por ser la sede de la vida, el órgano de gestación del embrión, el recipiente donde se realiza la función reproductora, donde convergen el óvulo y el espermatozoide, elementos esenciales para crear vida. Si bien es cierto que una mayoría de las personas están desconectadas de su corazón, más cierto aún es que la inmensa mayoría de las mujeres están desarraigadas de su útero, desconectadas de su matriz, de su Hara o centro vital. En su biografía hay heridas sexuales, sucesos traumáticos, abortos provocados o espontáneos, acumulación de memorias ancestrales y una profunda desconexión de su potencial femenino que se encuentra contraído, excluido, bloqueado. Sigue leyendo

Tiempo de barbecho

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© Aina Climent Belart

Todo en la vida son ciclos, procesos y transiciones. Después de un período de crisis, de pérdidas y duelos, después de un détox emocional es recomendable un tiempo de barbecho. El otoño es buen momento al ser una transición hacia el invierno, un tiempo que favorece la quietud, el recogimiento, la introspección, la mirada interior y la conexión con uno mismo. Jung escribió: “Quien mira hacia afuera sueña, quien mira hacia dentro, despierta”. Un tiempo de barbecho es lo que se necesita para dejarse en paz, seguir sanando y prepararse para una nueva relación íntima. Un tiempo para regenerarse, autorregularse y cultivarse interiormente. Sigue leyendo

En el ápice del alma

Thomas Rowlandson

Thomas Rowlandson

Que llegue quien tenga que llegar, que se vaya quien se tenga que ir, que duela lo que tenga que doler… que pase lo que tenga que pasar. Mario Benedetti

Somos muchos los que anhelamos una relación en la que revelar la propia alma, una relación a la que entregarnos, en la que compartirnos y seguir creciendo. Ahora bien, es un hecho que todo lo que empieza tiene su final, por lo que antes o después llega el momento de decir adiós. Nos acompañamos un tramo del camino hasta un cierto lugar. A veces sencillamente no se puede continuar, los egos ganan la partida, no se termina de encajar, no se respeta la individualidad. Uno se siente extenuado, frustrado y vacío, por eso se queja, protesta y se enfada, posiblemente porque no se ha sido honesto y fiel sí mismo. Se han hecho demasiadas concesiones, se esperaba del otro aquello que no podía dar, o bien no se han respetado verdaderamente las necesidades y los anhelos del alma. Entonces llega el amargo momento de decir: nos rendimos. Hicimos lo que pudimos, no supimos más. Sigue leyendo

Polvo en el viento

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© Aina Climent Belart

Hay períodos en los que la Vida nos vapulea, sacude y nos da un buen revolcón. En menos de dos años, he perdido a tres personas muy allegadas: a un hermano, a mi madre y al padre de mis hijos y compañero durante dieciocho años. En efecto, hay momentos en los que la Vida nos muestra su lado amargo, sus fauces oscuras y devoradoras que arrasan parte de nuestras relaciones significativas. Hay sucesos que nos dejan perplejos, estupefactos y desconcertados; que nos hacen sentir diezmados, hechos añicos, conmovidos. Ahora bien, las pérdidas pulen las aristas de nuestra arrogancia, del orgullo, la vanidad y toda la sarta de pequeñeces de nuestro ego. Nos llevan más allá de nosotros mismos -a dónde nunca imaginamos-, posiblemente para que la valoremos, honremos y no la demos por hecho. Para que aprendamos a discernir entre lo que tiene importancia  y lo que no la tiene. Sigue leyendo