Polvo de estrellas

30 mayo, 2013

 

Berrocales

Recientemente he tenido una experiencia trascendental nueva, ha sido tocar con las manos las cenizas del cuerpo del que fué mi padre, que murió hace unos años. Hicimos un ritual familiar y fuimos a enterrarlas a un lugar en el que el pasó bastante tiempo, una tierra que trabajo, cultivó y embelleció sobremanera. Esto me ha hecho reflexionar sobre su vida en particular y sobre el sentido de la vida y la muerte. Mi padre tuvo una vida plena y se trascendió a sí mismo. Desde tener 8 hijos y una veintena de nietos a plantar árboles, aprender astronomía, hacer Estudios Bíblicos, enseñar la Biblia tanto a grupos en la Iglesia como en un voluntariado con reclusos en cárceles. Para mí, un buen ejemplo de un hombre autorrealizado y trascendido. Ahora bien, su vida no estuvo exenta de dolor, desilusiones y frustraciones. Sigue leyendo

Mamma mía

8 marzo, 2013

 

 © Aina Climent Belart                                                            © Aina Climent Belart

 La relación con la madre es la más significativa de nuestra vida, la base sobre la que se construyen todas las demás relaciones. Con la madre fuimos uno cuando estuvimos en su vientre y luego seguimos íntimamente unidos a ella durante la lactancia. El vínculo con la madre es fundamental para la supervivencia. El niño, la niña se miran literalmente en la madre, se ven en ella como si fuera un espejo. La madre representa al mundo en su totalidad y lo que de él proviene. Para la mujer, representa la referencia del modelo femenino que puede reproducir o rechazar, la forma de ser mujer, de vivir la femineidad y ser madre. Para el hombre va a representar el modelo de mujer por el que se va a sentir atraído o va a rechazar, es decir, que condicionará su elección de pareja y la relación con ella, y mientras no madure seguirá siendo hijo… de su mujer. Sigue leyendo

Sanar nuestras relaciones

31 octubre, 2012

© Aina Climent Belart

© Aina Climent Belart

En estos momentos de crisis, cambio y transformación a nivel mundial es  imprescindible soltar, dejar ir aquello que ya no nos sirve, lo que nos dificulta la vida y las relaciones, lo que nos hace sufrir y con lo que hacemos sufrir a nuestros allegados. Son lastres que no nos dejan caminar con ligereza.

 Los diferentes maestros han dicho que el sentido de la vida es aprender a AMAR. Aprender a vivir desde el corazón, desde el aquí y ahora, siendo auténticos, honestos, transparentes. Se dice: “No me quieras tanto, quiéreme mejor”. No amamos desde el egocentrismo, el individualismo, el miedo, la codicia, la envidia, la vanidad, es decir desde el ego sino desde la esencia, la honestidad, la vulnerabilidad. Lo que nos genera problemas en las relaciones son la personalidad (el ego) y la sombra. Ahora bien, a Dios gracias como los cantos rodados nos vamos puliendo… Sigue leyendo