Querido Hombre: yo te he herido

Aimee Stewart

Aimee Stewart

 

Querido Hombre: yo te he herido.

Te he menospreciado, manipulado, enjuiciado, culpado, provocado, poseído y lastimado. Te he celado, chantajeado y traicionado. Te he violentado, conquistado, sometido y controlado en mis interacciones contigo desde mi inconsciencia e ignorancia.

Te he proyectado mis frustraciones y mi sombra, todo aquello que no veía ni aceptaba de mí misma. Te he proyectado mis miedos, expectativas, exigencias y demandas. Me he hecho la tonta, me he colgado y he hablado mal de ti. Te he sido fiel, te he sido infiel, y me he obsesionado contigo en la búsqueda de tu mirada. Sigue leyendo

En el ápice del alma

Thomas Rowlandson

Thomas Rowlandson

Que llegue quien tenga que llegar, que se vaya quien se tenga que ir, que duela lo que tenga que doler… que pase lo que tenga que pasar. Mario Benedetti

Somos muchos los que anhelamos una relación en la que revelar la propia alma, una relación a la que entregarnos, en la que compartirnos y seguir creciendo. Ahora bien, es un hecho que todo lo que empieza tiene su final, por lo que antes o después llega el momento de decir adiós. Nos acompañamos un tramo del camino hasta un cierto lugar. A veces sencillamente no se puede continuar, los egos ganan la partida, no se termina de encajar, no se respeta la individualidad. Uno se siente extenuado, frustrado y vacío, por eso se queja, protesta y se enfada, posiblemente porque no se ha sido honesto y fiel sí mismo. Se han hecho demasiadas concesiones, se esperaba del otro aquello que no podía dar, o bien no se han respetado verdaderamente las necesidades y los anhelos del alma. Entonces llega el amargo momento de decir: nos rendimos. Hicimos lo que pudimos, no supimos más. Sigue leyendo

La esencia: el rostro original

20 junio, 2012

 

chikitina sin

Alicante, década de los 60. Me encanta esta fotografía. Me acabo de levantar del suelo porque mi padre me está llamando. Estoy disfrutando de jugar en la arena; tengo las rodillas, las manos y los brazos rebozados. Es curioso que sea yo la única que está atenta a la cámara mientras mis hermanos están absortos en sus juegos, no era lo usual.

Es un momento pleno. Estoy feliz en la playa. Me encanta nadar en el mar y jugar con mis hermanos. Estoy con cinco de ellos, faltan los dos pequeños que están con mi madre. En esta época me llamaban chanquete porque era delgadita y porque en el mar disfrutaba como pez en el agua. Por cierto, soy piscis…y sigo enamorada del mar, por eso vivo en Mallorca! Sigue leyendo